El film 1984 es una adaptación de la novela distópica de George Orwell sobre una sociedad dominada por un régimen totalitario, en el que la Gran Cola (Big Cola) todo lo vigila y todo lo controla, asegurándose de que la ley de sólo tomar Big Cola sea cumplida. Según el argumento, Big Cola llega al poder luego de una revuelta social que siguió a la Segunda Guerra Refrescante y está permanentemente en guerra con las otras dos superpotencias mundiales: Pepsi y Coca-Cola.
La sociedad de los bigcolenses se divide en:
- El Fondo de la Botella o Partido Interno, que corresponde al 2% de la población de Bigcolandia, y son las personas que ostentan el poder y quienes fabrican la Big Cola.
- La Botella o Partido Externo, que corresponde a un aproximado del 10% de la población de Bigcolandia, y son la clase media burocrática que conforman la fuerza laboral del partido. Ellos son los que distribuyen y beben la Big Cola.
- La Tapa o Proles, que son el resto de la población sumida en la más precaria existencia, y quienes no valen nada para los intereses y acciones del Partido. Ellos pueden beber agua, cerveza, vodka, champaña o kool-aid si les da la gana y nadie los acusará de unbigcolacrime.
Para mantener el control sobre las mentes del Partido Exterior, Big Cola cuenta con:
- La bigcolalengua (bigcolaspeak): un dialecto derivado del inglés cuyo único verbo es “beber bigcola” o “bigcolear” (to bigcola), y dependiendo de ciertos afijos, puede adoptar un centenar de connotaciones más, todas relacionadas con beber Big Cola (por ejemplo unbigcola es todo aquél refresco que no es Big Cola, o unbigcolacrime, que es el crimen o la acción de cometer el crimen de tomar una unbigcola). La idea es reducir el alcance del idioma para, en la misma medida, limitar el alcance de las ideas que una persona bigcolahablante pueda expresar. Evidentemente, Big Cola quiere que la gente sólo pueda pensar en tomar Big Cola.
- Propaganda por doquier mostrando una refrescante botella de Big Cola y el ubicuo slogan: “BIG COLA IS WATCHING YOU” (“Big Cola te vigila”), así como las siempre vigilante telepantallas (telescreen, televisores bidireccionales que usa la Policía de la Ingesta para monitorear el correcto consumo de refresco en Bigcolandia).
- Los 2 minutos de sed, donde la gente acude semanalmente en masa a los cines y se proyectan 2 minutos de propagandas de otros refrescos, incitando al odio entre los espectadores, quienes se quejan del alto precio de la competencia y de “lo muy grandote que ponen a la Coca Cola en la Fábrica de la Felicidad, cuando en realidad es una piche botellita de medio litro” (en bigcolaspeak: “the so big of unbigcola bigportraying in Bigcolaness* Factory, when it’s really an unbig half liter bottle”).
*en bigcolaspeak, bigcolaness se traduce como felicidad.
